Panamá pedirá reabrir el caso sobre el atentado contra un avión con 21 muertos en 1994

Por su parte, la vicepresidente y canciller panameña, Isabel de Saint Malo, aseguró hoy que entre las hipótesis que se barajaron en su día estaba la de un atentado terrorista, pero que la justicia panameña nunca pudo llegar a confirmarlo. EFE

 

Ciudad de Panamá .- El presidente panameño, Juan Carlos Varela, dijo hoy que pedirá reabrir la investigación sobre un atentado cometido en 1994 contra un avión, en el que murieron los 21 pasajeros, en su gran mayoría judíos, tras recibir nuevas pruebas procedentes de Israel que apuntan a la autoría de Hezbolá.

“Vamos a tener reuniones con autoridades panameñas y autoridades internacionales para pedir formalmente la reapertura del caso Alas Chiricanas y que se dé con los responsables de este atentado terrorista”, indicó el mandatario a los periodistas.

Varela explicó que el pasado 20 de noviembre recibió una carta del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien aseguraba que los servicios de inteligencia de su país tenían nuevas pruebas que avalaban que la explosión de la aeronave “claramente fue un atentado terrorista” perpetrado por el grupo islamista libanés Hezbolá.

El 19 de julio de 1994, el vuelo 901 de la aerolínea panameña Alas Chiricanas estalló a los pocos minutos de despegar del aeropuerto de Colón, la segunda ciudad más grande de Panamá, ubicada en el Caribe, a 80 kilómetros de la capital.

En el atentado, que está considerado el más grave en la historia del país y que se quedó sin resolver, no hubo supervivientes y entre las víctimas se encontraban una docena de empresarios de la comunidad judía afincada en Panamá, que habían ido por negocios a la Zona Libre de Colón, la zona franca más grande del continente.

Uno de ellos, apuntó este lunes el presidente panameño, “era una persona muy cercana a mí, que estudió conmigo en Estados Unidos y que espero que se le pueda hacer justicia no solo a él sino a todos los que perdieron la vida en ese atentado y a sus familiares”.

La semana pasada, durante una visita oficial a Israel para la firma de un tratado de libre comercio entre ambas naciones, Varela recordó el atentado en una rueda de prensa junto a Netanyahu y prometió a su homólogo israelí “seguir ese caso” para asegurarse “de que se haga justicia”.

“Luchar contra el terrorismo no debe tener fronteras, banderas o ideologías. La lucha contra el terrorismo debe unir a todos los seres humanos”, declaró entonces el gobernante centroamericano.

Por su parte, la vicepresidente y canciller panameña, Isabel de Saint Malo, aseguró hoy que entre las hipótesis que se barajaron en su día estaba la de un atentado terrorista, pero que la justicia panameña nunca pudo llegar a confirmarlo.

“Cuando se tiene información sobre cualquier atentado terrorista nunca es tarde para reabrir un caso”, añadió la canciller en una rueda de prensa.

Otra de las tesis que se consideraron durante la investigación es que el atentado tenía relación con el narcotráfico, ya que una de las víctimas, el empresario panameño de origen israelí Saúl Schwartz, estaba siendo investigado en Italia por presunto lavado de dinero procedente del tráfico de drogas.

El atentado tuvo lugar un día después del ataque terrorista con coche bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, en el que murieron 85 personas y que también sigue impune. EFE

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